La psicología del buen profesor
La docencia es una profesión profundamente vocacional puesto que la formación es una actividad cargada de valores que están fundados en la ética. Todo profesor debe aprender a motivar a sus alumnos, es decir, debe reforzar sus capacidades. Por otra parte, la observación también es esencial para conocer y comprender al alumno. A veces, un chico puede bajar su rendimiento a nivel académico. Lo que conviene es pensar qué existe detrás de ese empeoramiento en los estudios.
Puede existir un problema en casa, por ejemplo, un proceso de divorcio. El alumno también puede sufrir por su mala relación con los compañeros de colegio ya que se siente aislado y solo. Lo que muestran estos ejemplos es que conviene ir más allá de lo aparente para poder entender qué está pasando por el mundo interior de un ser humano. Esta es la razón por la que todo profesor debe ser también en cierto modo un psicólogo. Lo cierto es que la comunicación y el diálogo deben de ser constantes entre el profesor y los padres del alumno.
La psicología del buen profesor también implica entender que cada alumno al igual que cada ser humano es único e irrepetible. Es decir, cada alumno tiene su modo de expresarse, de sentir y su modo de vivir. Los profesores deben intentar mejorar como profesionales de forma constante, por ello, pueden realizar cursos sobre resolución de conflictos o inteligencia emocional. Está claro que cualquier profesional de la docencia mejora en su trabajo con la práctica de los años.
Maite Nicuesa en exclusivo para Aprender.name
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Hola, me encanto este artículo y muchas veces cometemos errores con nuestros niños , desatendiendo el entorno donde se desenvuelve y las cargas que llevan al colegio, me encanto , lo impimi para comentarlo con mis colegas